Glosario que marca este evento electoral (y otras elecciones)

Este año, para el 6D e incluso para la Consulta Popular, hay términos nuevos. Sin embargo, en Venezuela, que ha hecho más de 18 elecciones en los últimos 20 años, se ha desarrollado una jerga en torno a los comicios. En el #GuachimánElectoral presentamos su significado.

Guachimán Electoral

Es muy común escuchar en las elecciones, o en eventos electorales como el de este próximo 6 de diciembre, algunos términos muy específicos, que casi siempre tienen un toque edulcorado como, por ejemplo, decir fiesta electoral ante la falta de vocabulario para buscar sinónimos de elección.

Este 2020 se incorporan algunas palabras determinadas por la pandemia que vive el mundo, pero también por la dinámica – ecosistema que se generó luego de que el CNE convocara el evento y la oposición anunciara que no participará. Sin embargo, el espíritu electoral que muchas veces se posesiona en el país, hace que haya términos que perduren como la perpetua «tendencia irreversible».

En el #GuachimánElectoral hicimos este breve resumen sobre los términos que más se usan.

Alacrán:

Diputado mencionado en la trama de corrupción que habría buscado evitar la reelección de Juan Guaidó el 5 de enero de 2020 como presidente de la Asamblea Nacional.

Asamblea Nacional

El último poder público con legitimidad que queda en Venezuela. Pasó sus últimos cinco años con mayoría opositora, pero sin poder legislar ni ejercer función contralora, porque según el chavismo estaba en “desacato”.

(La) Baranda:

Balcón del Consejo Nacional Electoral inmortalizado en una toma de Globovisión. Aparece normalmente en la noche del evento electoral y casi siempre precede a una tendencia irreversible, esto al menos bajo el mandato Lucena.

Bioseguridad:

Concepto aspiracional, pero que en Venezuela no hay garantías de que exista. Ha sido visto en medios de comunicación y noticias del primer mundo, incluso en países que han hecho elecciones en esta circusntancia, y se supone que está dirigido a reducir el riesgo de contagio del virus COVID-19 entre los ciudadanos.

Carómetro:

Unidad de medición que utilizan ciertos analistas para anticipar posibles resultados de una elección a partir de una ciencia tan exacta como es la evaluación de los rostros del liderazgo en pugna.

Comunidad internacional:

Conglomerado de naciones e instituciones intergubernamentales que rechazan al régimen de Nicolás Maduro y todo lo que provenga de su gobierno.

Consulta popular:

Un mecanismo de participación virtual y presencial que presentó la oposición para rechazar la “farsa” del 6 de diciembre, y a la que recientemente incorporaron el mantra: ¿cese de la usurpación?, rechazo al #6D y búsqueda de apoyo internacional. 

EC-21:

La máquina de votación que resguardará la integridad del voto en las elecciones del 6D, aunque hasta el día de hoy tiene más secretos que revelaciones. Según el rector suplente, Carlos Quintero la diseñaron unos técnicos venezolanos, pero algunos dicen que vinieron desde China y hasta de Irán.

Entubao:

Cuando el sistema electoral no permite a los ciudadanos votar por opciones distintas en el voto nominal y lista y se tiene que marcar para todo a un mismo partido. Según técnicos electorales quienes acudan al evento electoral se les hará más complicada esta opción.

Evento electoral:

Es como una elección, pero que no cumple con las condiciones necesarias para calificar como tal. Carece de apoyo internacional, hay opacidad, desinformación, no existe oposición, modifica el ecosistema electoral, e incluso el número de escaños que se deben elegir.

Ex- clé:

Empresa argentina que está al frente (o no) de la automatización del proceso electoral. No está muy claro qué ventajas ofrece, cuáles garantías otorga, qué es lo que vende, pero si se sabe que tiene una relación de vieja data con el Estado venezolano.

Fiesta electoral / fiesta democrática:

Término serio, pero que parece chiste, que se escucha en los medios audiovisuales durante todo el domingo. Normalmente hasta que aparece la baranda. 

Farsa:

Algo que quiere hacerse pasar por otra cosa. Por ejemplo, cuando un evento electoral quiere hacerse pasar por una elección. Es el término acuñado por la oposición para nombrar este proceso.

Fracción CLAP:

Grupo de parlamentarios que responden al interés de un patrocinante y a pesar de lo que su nombre pudiera sugerir, jamás en su vida han consumido los productos de la caja Clap.

Garantías mínimas:

Condiciones democráticas y de transparencia inexistentes para este evento electoral, que además han sido bien definidas por la oposición y la comunidad internacional. 

Lista nacional:

Un autobús en el que se montan los líderes de los partidos que aspiran a llegar a la Asamblea Nacional sin tener que aparecer en un circuito ni pasar por GO. Son los grandes beneficiarios de la representación proporcional.

G-4:

Grupo de partidos que representa la mayoría opositora. Algunos están ilegalizados o fueron expropiados a su legítima dirigencia para obligarlos a participar en las elecciones del 6D

(La) Mesita:

Espacio de discusión entre el PSUV y un grupo de partidos que sin militancia conocida se abrogó la representación de la oposición venezolana. 

Narcotiranía:

El mote que el G4 puso a la administración de Maduro para, entre otras cosas, justificar su decisión de no participar en las elecciones parlamentarias.

Operación remolque:

Todo lo que ocurre después que los centros electorales se vacían, pero antes de que cierren y que normalmente está dirigido a modificar una tendencia irreversible. 

Papeleta:

Papel que indica (o debería indicar) la elección que el votante marcó en la máquina electoral. Algunas veces termina en el punto rojo.

Plan República:

Práctica pretoriana que pone el control de los procesos electorales en manos de los militares.

Portaaviones:

Candidatos que, indirectamente, se ven beneficiados por el voto lista, para resultar electos como diputados en la lista nacional, nueva categoría para elegir que impuso el CNE.

PSUV:

Partido oficialista. Aparece en las máquinas en la ubicación privilegiada de arriba a la izquierda, pero que también se puede ver con otros nombres, otras siglas y otros colores en todo el tarjetón.

Punto rojo:

Oficina móvil del PSUV que se instala a escasos metros de los centros de votación para que los beneficiarios de los programas sociales del gobierno lleven su papeleta y garanticen su voto para el gobierno. 

Representación indígena:

Vieja aspiración de empoderamiento de los “pobladores originarios” que le permitía tener representación en el parlamento, pero que a partir de ahora no será electa de forma directa, universal y secreta.

Smartmatic:

Empresa que controló la automatización de las elecciones en Venezuela desde 2009 hasta 2018. Siempre fue muy cuestionada por la oposición, así que nadie imaginó que algún día sería echada de menos.

Solución tecnológica:

Algo que dicen los voceros del CNE cuando no tienen muy claro en qué consiste el mecanismo de votación que reemplazará a los que tenía Smartmatic.

Tendencia irreversible:

Frase inolvidable de Tibisay Lucena, que indica que ya el CNE hizo lo que tenía que hacer.

Tensa calma:

En un día normal de elección, después de mediodía y hasta que se informen los primeros resultados, ya casi no hay informaciones de interés, entonces comienza la tensa calma, que es la obligación de seguir hablando de un evento del cual no hay nada nuevo qué decir.

Toque de diana:

Corneta que se repite en todo el país, como si fuera un cuartel, y que indica el inicio de la activación de la maquinaria oficialista para arrastrar votantes.

Turismo electoral:

Lo que vienen a hacer los observadores electorales.

Veedores:

Personas simpatizantes de izquierda que llegarán a Venezuela algunos días previos al evento del 6D y que, además de trato preferencial, recibirán un chaleco de tela de caqui para pasear por algunos centros electorales y decir que todo fue perfecto. 

Voto asistido:

El acompañamiento que hacen algunas personas a los votantes para asegurarse cuál será su decisión. 

Voto blando:

No es chinazo, pero en el chavismo lo usan para identificar a aquellos electores que están indecisos en si participar o no, en si darle el voto al Psuv o no. Los otrora ni-ni. 

Voto duro:

La aspiración permanente del Psuv por los 10 millones por el buche, pero a efectos logísticos es la gente con la que cuentan. El voto duro en los últimos procesos apenas roza los seis millones.

Con aportes de: Luis Ernesto Blanco, Saraí Coscojuela, Dayimar Ayala Altuve y Roger Ruiz Herrera.
Escrito por Dayimar Altuve